Marita von Saltzen

Cuentacuentos - Narradora oral


Caza las palabras y las hace volar

Principal
Trayectoria
Espectáculos
Talleres
Casa de las palabras
Fotos
Contacto y enlaces

Cuadro de texto:  
EL ROSENDO 
 
“El padre se encontraba los libros en los trenes de cercanías.” 
Marguerite Duras
-¡Pucha, qué mala suerte! Justo ahora lo vengo a encontrar  -pensó el Rosendo con el libro de tapas azules en la mano- ¿Por qué no me pasó esto cuando laburaba en la fábrica?
Ésos sí que habían sido tiempos mejores para el Rosendo. Entonces podía pensar en irse de la villa con la Teresa y el Facundito y soñar con construir una casa, aunque chiquita, claro, en el terreno que le había prometido el viejo. Si hasta estaba levantando una pared de ladrillos alrededor de la casilla, con la plata que la Tere traía todas las semanas, cuando limpiaba en lo de la señora Beba.
-¡Carajo! ¡Cómo cambiaron las cosas! -dijo el hombre en voz alta, como para que lo escucharan los otros.
Siempre le había gustado leer, poco, por falta de tiempo, pero todas las noches leía algo. Ahora era otra cosa. Ahora estaba afuera todo el día y volvía a su casa demasiado tarde y demasiado cansado. Además, ya no tenía luz eléctrica y, con la vela, ni con anteojos veía las letras.
Sólo un instante, dudó. Le habían hablado de ese libro y tenía tantas ganas de leerlo. Pero pensó en la Teresa, cada vez más flaca, en el Facu, con esos ojitos inocentes y en el peso de los papeles y cartones que tenía que vender, para llevar unos pesos y matar el hambre, o engañarlo. 
Se acercó al carro, abrió la bolsa más chica, la de los papeles, y tiró adentro el “Martín Fierro”.
Marita von Saltzen