| Textos y reflexiones sobre literatura
Cristina Villanueva |
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Escribir o contar es resistencia contra la banalidad, lucha por dejar una
huella como esos antepasados que dibujaron su trazo en las cavernas. En un
mundo en constante y veloz proceso de cambio, dejar memorias de lo que va a
desaparecer. Tirar botellas al mar, ir a contramuerte, a contracorriente.
Las diez razones que da Barthes para escribir se pueden trasladar a la
narración oral, que es una forma de escritura, eso sí, efímera. Que cada
cual piense en las suyas.
Diez razones
para escribir
Por Roland Barthes
No siendo escribir una actividad normativa ni científica, no puedo decir
por qué ni para qué se escribe. Solamente puedo enumerar las razones por las
cuales creo que escribo:
1) por una necesidad de placer que, como es sabido, guarda relación con el
encanto erótico;
2) porque la escritura descentra el habla, el individuo, la persona, realiza
un trabajo cuyo origen es indiscernible;
3) para poner en práctica un "don", satisfacer una actividad distintiva,
producir una diferencia;
4) para ser reconocido, gratificado, amado, discutido, confirmado;
5) para cumplir cometidos ideológicos o contra-ideológicos;
6) para obedecer las órdenes terminantes de una tipología secreta, de una
distribución combatiente, de una evaluación permanente;
7) para satisfacer a amigos e irritar a enemigos;
8) para contribuir a agrietar el sistema simbólico de nuestra sociedad;
9) para producir sentidos nuevos, es decir, fuerzas nuevas, apoderarse de
las cosas de una manera nueva, socavar y cambiar la subyugación de los
sentidos;
10) finalmente, y tal como resulta de la multiplicidad y la contradicción
deliberadas de estas razones, para desbaratar la idea, el ídolo, el fetiche
de la Determinación Única, de la Causa (causalidad y "causa noble"), y
acreditar así el valor superior de una actividad pluralista, sin causalidad,
finalidad ni generalidad, como lo es el texto mismo. |