| |
|
Cuento para imaginar, soñar, reír, llorar,
cantar y suspirar y para que la gente imagine, sueñe, ría, llore, cante y
suspire.
Cuento lo que se escucha por ahí, lo que
escribo, lo que escriben otros.
Cuento en cafés, en bibliotecas, en
escuelas, en hospitales, en fiestas y en todos los lugares en donde
encuentre orejas atentas.
Y en la ducha... y mientras voy manejando...
Cuento historias de morirse de amor, de
temblar de miedo, de matarse de risa, de ponerse a llorar.
|